• info@hacktheglass.com

DOCUMENTACIÓN

Félix Labrador_

Los Reales Sitios como centros de innovación.

Desde el triunfo de las revoluciones liberales burguesas en Europa o del proceso emancipador en América, los historiadores han tendido a legitimar, en su quehacer diario, el nuevo Estado liberal-burgués; para lo cual, no les importaba proyectar las estructuras de éste sobre la organización política de las Monarquías dinásticas europeas de los siglos XVI al XVIII, a las que se denominó “Estado Moderno” o “Estado Absoluto”, y en tratar de buscar los elementos que lo caracterizaban en los siglos pasados. Se llevaba a cabo el acercamiento al pasado desde un planteamiento de una racionalización progresiva e ininterrumpida del poder estatal.

Con esta visión presentista, quedaba alterado el proceso articulador de la realidad político-institucional de las Monarquías dinásticas de la edad Moderna y el papel de los sitios reales ya que éstos se comportaron como una red de centros de innovación, auténticos referentes en investigación, gusto, arte, conocimiento y desarrollo agrícola, industrial y forestal. Centros que en su tiempo redujeron la brecha tecnológica y favorecieron la transferencia cultural, facilitando el acceso a las últimas tecnologías y apoyando el florecimiento de las economías locales en industria, ganadería y agricultura. Los reales sitios fueron centros que sirvieron de estímulo en la adopción de las tecnologías más innovadoras, dando apoyo formativo y, en muchos casos, comercial.

De este modo, las casas y residencias reales fueron mucho más que simples lugares de residencia y recreo, fueron lugares de innovación, semillero de iniciativas y desarrollos industriales (recuérdese la porcelana del Buen Retiro o de Sébvres, los tapices de los Gobelinos, el vidrio de La Granja etc..), comerciales, agrícolas (introducción de nuevos cultivos como la patata, el tomate, etc…), botánicos, científicos (Royal Society, Accademia dei Lincei…), arquitectónicos… alcanzando incluso experimentos sociales, urbanísticos y habitacionales. Fueron lugares desde los que se ejerció el liderazgo en el gusto, la moda, el conocimiento y las artes. Todo ello conforma un impresionante legado patrimonial puesto que nos hallamos a lo largo de todo el continente con palacios, jardines y bosques que contienen un vasto acervo, pinturas, esculturas, instrumentos musicales, archivos, bibliotecas, jardines, zoológicos, gabinetes botánicos, laboratorios, observatorios astronómicos… que en su conjunto precisa ser conocido, preservado e integrado en la sociedad mediante un amplio conjunto de beneficios y retornos importantes.

 


Paloma Pastor Rey de Viñas_

La Real Fábrica de Cristales y el Museo tecnológico del vidrio: Historia, evolución y proyecto museográfico.

El Museo Tecnológico del Vidrio se ubica en la antigua Real Fábrica de Cristales de La Granja, uno de los edificios industriales más importantes de la época de la Ilustración. Diseñado por el aparejador del Real Sitio, Joseph Díaz Gamones, en 1770 por expreso deseo de Carlos III, en él debía conjugarse utilidad y belleza; utilidad, porque debía cumplir como es lógico función fabril, y belleza o decoro, porque se ubicaba en la zona de arbolados y paseos del Real Sitio, en un lugar estratégico de acceso a este regio lugar.  Desde su fundación, en el contexto del reformismo Borbónico que buscaba proteger y fomentar la industria nacional, como símbolo de progreso y prosperidad, esta Real Fábrica persigue en la actualidad ser el centro garante y trasmisor del conocimiento del trabajo del vidrio en España, a través de sus programas formativos reglados y el museo tecnológico del vidrio, dedicado al estudio, conservación y transmisión del rico legado patrimonial del vidrio. 

Fiel a su larga tradición, la Real Fábrica de Cristales de La Granja se ocupa en la actualidad  de proteger, preservar y poner en valor el patrimonio vidriero de España, su valor histórico, material e inmaterial, tecnológico y artístico. Con más de 300 años de experiencia, los hornos continúan en activo fabricando piezas de cristal salvaguardando los procesos artesanales, sin perder la calidad del cristal.

La visita al Museo se inicia con una exposición tecnológica ubicada en la nave de hornos, donde se da a conocer las distintas técnicas vidrieras. Durante la visita se pueden a los maestros sopladores como mantienen viva la tradición del cristal de La Granja. La sala de Maumejean da a conocer las vidrieras y los cartones más importantes elaborados por esta prestigiosa Casa que tenía distintos talleres en el Sur de Francia y en España (San Sebastián, Barcelona y Madrid) a finales del S. XIX y principios del XX. Estos fondos componen en definitiva uno de los más importantes que existen actualmente de este taller, fruto del trabajo continuado de varias generaciones de vidrieros que el taller Maumejean produjo durante más de un siglo, de la mano de especialistas de alta formación para atender los distintos encargos. En la sala de envases y botellas del S. XVI al XIX ubicada en la sala de raspamento se puede admirar un gran número de recipientes para usos muy distintos, como farmacéutico, envasado, almacenaje, transporte, perfumería, tabaco, y otras funciones especiales. Puede verse además la evolución de la botella de vino a lo largo de su dilatada historia. 

Por fin, en la sala de La Granja, se exhiben más de 500 piezas de cristal de La Granja del siglo XVIII al XIX procedentes de depósitos del Museo Nacional de Artes Decorativas, Museo del Prado y Patrimonio Nacional, además de fondos propios de la Fundación Centro Nacional del Vidrio.  La última sala, la de vidrio contemporáneo, se compone de distintas esculturas y vidrieras de artistas muy diversos procedentes tanto de Europa, como América, e incluso Asia.

 


 

Mª Concepción Juárez Valero_

El vidrio: procesos y técnicas de fabricación.

En el curso Hack the Glass se hizo un acercamiento a las técnicas de fabricación y decoración del vidrio a lo largo de la historia. Se facilitó la comprensión de su evolución marcando como punto temporal destacado el desarrollo del soplado de vidrio, siglo Ia.c-I.d.c.

La técnica de soplado de vidrio abarató los costes de la producción de vidrio hueco y gracias a su comercialización desde el Imperio Romano, el vidrio paso de ser un producto al alcance de muy pocos a un producto más asequible por el pueblo.

Las técnicas antiguas como el núcleo de arena, pasta de vidrio y vidrio mosaico cayeron en desuso ante el dominio de producción de la técnica de soplado de vidrio pero en el siglo XIX, los artistas del Art Nouveau vieron en los objetos fabricados con las técnicas antiguas características estéticas que no podían conseguir con la técnica del vidrio soplado.

Desde el siglo XIX artistas de todo el mundo han estado evolucionando la fabricación del vidrio implementado a los procesos antiguos los nuevos materiales y equipamientos. El interés despertado por la creación del vidrio a nivel artístico derivó en un movimiento internacional surgido en Estados Unidos en el siglo XX, conocido como New Glass o Studio Glass, que reivindicaba el vidrio como material artístico. El New Glass fue el responsable del desarrollo del Arte en Vidrio con la apertura de números estudios artísticos en los que se trabaja exclusivamente con vidrio y la inclusión del aprendizaje de las técnicas vidrieras en los temarios de las universidades.

 


 

Susana Sancho Céspedes_

Los moldes de la Real Fábrica: historia, tipologías, técnicas y referentes.

En 1982, se constituye la fundación pública: Fundación Centro Nacional del Vidrio, con la instalación del Museo Tecnológico del Vidrio, la Escuela del Vidrio y el Centro de Investigación y Documentación Histórica del Vidrio. Los fines que persigue dicha Fundación son: la promoción, desarrollo, enseñanza, investigación y difusión de la artesanía e historia del vidrio, su fabricación artística y demás actividades culturales y científicas relacionadas con la técnica y el arte del vidrio.

Actualmente la Real Fábrica de Cristales es depositaria de unos 6.000 moldes de diferente naturaleza, procedencia y antigüedad. Amontonados según han ido llegando a sus almacenes desde los años 80, por falta de personal, tiempo y dedicación, nos encontramos con la necesidad de documentar este legado histórico: para ponerlo en valor y asegurar su correcta conservación y para lograr preservar y transferir a futuras generaciones esta parte de nuestro patrimonio histórico.

En esta ponencia se puso en conocimiento de los asistentes la necesidad de validar un método para recopilar información documental tridimensional con calidad de estos moldes, de modo que puedan quedar registrados, identificados, organizados y documentados de acuerdo con los criterios científicos.

Esta metodología tiene como objetivo estudiar la colección de moldes desde una visión más amplia de los mismos, añadiendo al valor cultural de conformar parte de la historia, la extraordinaria característica de ser elementos generadores de piezas históricas, ya que actualmente siguen siendo operativos, capaces de producir en el presente, momentos del pasado. Logrando así generar una nueva cadena de valor, donde el molde ya actúa como protagonista histórico, al igual que las piezas resultantes en el presente escenario de mercado, radicalmente diferente al momento de su creación.

Para la correcta identificación y documentación de los moldes, se han realizado una serie de entrevistas en profundidad semiestructuradas, a los técnicos y personal especializado de la RFC para recopilar toda la información necesaria para adecuar el trabajo a sus requisitos, logrando conocer en profundidad las tipologías y aplicación (técnicas de fabricación) del material custodiado. Para lograr acotar que tenemos que saber de cada molde, quedan identificadas 6 grandes tipologías y diferentes accesorios:

1 .- Moldes rodados: No tienen caras planas.

2 .- Moldes de centrifugado: Moldes fijos con un bulón inferior para desmoldear.

3 .- Moldes de prensa: Moldes configurados por varias piezas, un positivo y un negativo que conforma el vidrio dentro.

4 .- Moldes fijos: Con caras planas que no pueden rodarse.

5 .- Premolde: Conforman un soplado previo para gallonar o marcar estrías a la pieza.

6 .- Moldes semiautomáticos: Combinan un molde de soplado fijo con un premolde.

Además nos encontramos con herramientas susceptibles de catalogación, como:

.- Pinzas de moldeado: Generan piezas macizas sobre un molde rodado ( tapones, piernas de copas…) bases rodadas, mallochas.

Tecnológicamente realizamos una aproximación a la digitalización tridimensional con escáner 3D como técnica de documentación 3D que aumenta la precisión en objetos oscuros, y su posterior impresión 3D.

 


 

María Luisa Walliser_

Tecnología, Patrimonio y museos.

Las tecnologías digitales han irrumpido en todos los ámbitos de nuestra sociedad y, salvo desastre, han venido para quedarse. En el ámbito del Patrimonio no es diferente. Hacernos conscientes de ello y aprender a utilizarlas de manera natural como una herramienta más, dentro de un ecosistema digital coherente, no solamente facilitará el trabajo en este campo haciéndolo más eficiente sino que, abrirá nuevas posibilidades y puertas al conocimiento y comprensión de nuestro Patrimonio.

Por otro lado, el concepto de museo ha sufrido una evolución y reformulación acorde a la evolución de la sociedad y lo que ésta esperaba de ellos. El museo ha pasado de tener un papel pasivo, de salvaguarda del patrimonio, a jugar un papel pro-activo para la conservación, promoción y creación de la cultura en diálogo y contacto con la sociedad. Este cambio de paradigma ha sido, en muchos casos, el catalizador que ha permitido la inclusión de la tecnología en los museos. Algunas veces utilizada como herramienta y medio de interacción y comunicación entre patrimonio e individuo, otras simplemente como apoyo para actualizar el lenguaje y mostrar los contenidos de una manera más atractiva e innovadora.

Este proceso de relación entre Patrimonio, museos y tecnología no ha sido instantáneo, se ha ido forjando de manera progresiva gracias a los avances y cambios tanto tecnológicos, como de la sociedad.

Desde hace ya algunos años se comenzaron a introducir tecnologías digitales en las diferentes fases de la documentación, conservación o difusión del Patrimonio. Pero hasta el momento, casi siempre se han utilizado para una fase concreta, de forma aislada y más como fin, que como herramienta o medio. El acceso a la tecnología era difícil y caro y había que hacer brillar la inversión e innovación. Además, en muchos casos, la tecnología no estaba totalmente madura por lo que no era del todo fiable. Por otro lado, la sociedad, necesitaba adaptarse a estas nuevas herramientas y lenguaje digital.

Las tecnologías más utilizadas en este primer momento eran la fotogrametría, en la fase de documentación del Patrimonio, en menor medida el escaneado láser, y la Realidad Virtual no inmersiva y Realidad Aumentada (en sus primeros estadios) en la fase de difusión.

Hoy en día la tecnología ha evolucionado mucho, tanto el software como el hardware. Tanto uno como otro son mucho más baratos, fiables y potentes. Por otro lado, gran parte de la sociedad ha incorporado la tecnología como rutina en su cotidianidad. De hecho, las nuevas generaciones la han asumido como lenguaje nativo.

En el 2018, la evolución tecnológica en software y hardware ha facilitado que se extienda el uso de la tecnología y aparezcan nuevos soportes y tipologías: la proliferación de dispositivos móviles mucho más baratos, pequeños, potentes y la inclusión de nuevas prestaciones ha favorecido la práctica del escaneado digital con dispositivos móviles. La Realidad Virtual, ha pasado a ser interactiva e inmersiva (a través de cascos y gafas de RV), se ha normalizado la Realidad Aumentada móvil y se está trabajando sobre nuevos soportes (gafas, RA holográfica, etc) y entre medias de las dos, la Realidad Mixta. Por último, ha irrumpido con fuerza la impresión 3D y Big Data.

En este contexto es posible dar un salto cualitativo que permita no sólo utilizar las tecnologías digitales en el ámbito patrimonial y museístico, sino ponerlas en diálogo para utilizarlas de una

manera adecuada, coherente, eficiente y coordinada para sacarle el máximo partido. Para ello debemos conocer qué tecnologías existen, cuáles podemos utilizar (están a nuestro alcance) y para qué son adecuadas. De esta manera se podrá planificar teniéndolas en cuenta en nuestra estrategia y elegir las herramientas adecuadas (una o varias tecnologías de manera coordinada) y para utilizarlas de la manera más eficiente.

Fotogrametría, escaneado láser, Realidad Virtual, Realidad Mixta, Realidad Aumentada, Impresión 3D, Big Data, etc. Cada una de estas tecnologías nos aportan ventajas especiales aplicadas al mundo de los museos, la cultura y Patrimonio. Pero el verdadero reto es ponerlas en diálogo para que trabajen de manera complementaria y en vez de sumar multipliquen.

 


 

Pablo Prieto y Vicente Porres_

Innovación, creatividad y construcción colaborativa (UX).